El cuaderno de William Blake
Más adelante tengo previsto incluir una entrada dedicada en exclusiva a la fascinante figura de William Blake (1757-1827), poeta, pintor y místico británico. Su vida y sus obras constituyen uno de los mejores ejemplos de la influencia del esoterismo y lo sobrenatural en la creación artística.
Pero a raíz de una noticia publicada hoy en diario El País, no quería dejar de invitaros a visitar una nueva sección del espacio digital de la British Library. Se trata de Turning the pages (Pasando las páginas), un apartado de la web de la célebre biblioteca donde podremos, literalmente, pasar las páginas (digitalizadas eso sí) de cuadernos y manuscritos antiguos, sólo con la ayuda de nuestro ratón. Entre ellos está uno de los cuadernos de bocetos de William Blake, en el que podemos ver los bosquejos de algunas de sus obras más célebres, así como varios de sus poemas. También encontramos bocetos del genial Leonardo da Vinci –a quien también dedicaremos una o varias entradas en el blog–, el diario musical de Mozart, y otros muchos documentos medievales, renacentistas y de épocas posteriores.
Sin duda alguna es todo un lujazo poder disfrutar de este nuevo servicio, puesto que este tipo de manuscritos y documentos antiguos suelen estar restringidos a investigadores e historiadores. ¡Un 10 para la British Library! Esperemos que otros museos y bibliotecas se sumen a la iniciativa, y podamos disfrutar de otras joyas. Probadlo, es sencillamente genial.
Piet Mondrian, teósofo y esoterista
Tal y como explico en uno de los capítulos del libro, fueron muchos los artistas de finales del siglo XIX y comienzos del XX que se mostraron muy interesados por el ocultismo. Uno de los más destacados en este aspecto es el célebre pintor holandés Piet Mondrian (1872-1944), figura importantísima en el arte de vanguardia. Hoy es mundialmente famoso por sus pinturas, pero lo que muy pocos saben es que gran parte de su creación artística estuvo influida por sus creencias esotéricas, y muy especialmente por su pertenencia a la Sociedad Teosófica.
En este sentido, una de sus obras más significativas es el tríptico Evolución (1911), que acompaña esta entrada del blog y que evoca la búsqueda espiritual del ser humano. Otros de sus célebres diseños, como las conocidas "rejillas" geométricas coloreadas con colores básicos y delimitadas con líneas negras, también están influidos por las doctrinas teosóficas de su amigo M. H. J. Schoenmaekers.
Como avanzaba más arriba, el caso de Mondrian no es único. Al contrario, muchos otros artistas de su época compartieron intereses similares. Otro día veremos algunas de las obras de Vasily Kandinsky, Frantisek Kupka o de los pintores que participaron en los Salones de la Rose + Croix de Josephin Péladan.
¡Ah!, casi me olvido... ¡Feliz Año Nuevo a todos!



